Reseña y crítica de 'Beastars': La natural realidad humana


Para el momento en que este artículo se escribe, la temporada actual de anime se encuentra justo a la mitad de su emisión, y aunque en la misma hay varios trabajos para analizar, no me es posible olvidar aquellas series que nos acompañaron durante el final del año pasado, y así como en mi escrito anterior tuve la oportunidad de compartir mi opinión sobre Vinland Saga, en esta ocasión quisiera hacerlo con la obra que más me impresionó. Así que, ¡hey! Qué tal a todos amigos de Manga México, yo soy Dani y como pudieron ver en el título, hoy, hablaremos de Beastars

Beastars es un manga escrito e ilustrado por Paru Itagaki publicado en la revista Shukan Shonen Champion de la editorial Akita Shoten desde el 8 de septiembre del 2016, este trabajo ha obtenido diversos galardones incluido el premio Manga Taisho. Dado su éxito, la serie obtuvo una adaptación a anime producido por la compañía Orange e inició su emisión el 8 de octubre del 2019, actualmente pueden encontrar los tomos aquí, en este lado del mundo, traídos por Editorial Panini.



Después de esta breve introducción, y publicidad no pagada ☹, pasaré a explicar la dinámica de esta entrada, la cual dividirá a la obra en cuestión en ciertos puntos que yo considero importantes para analizar el trabajo, que serán:

  • Argumento
  • Animación
  • La naturaleza de Beastars
  • Lo que nos queda para el futuro


Antes de pasar al primero de estos puntos, me gustaría recordarles que no soy ni me considero un experto en ninguno de los tópicos que voy a tocar, si tienen algún comentario no duden en dejarlo al final, todos serán bien recibidos; ahora sí, comencemos.


Argumento 

La historia de Beastars es “real”, sí, por muy extraño que parezca mencionarlo por diferentes factores que conforman la serie, desde su estética, lo extremista que las situaciones pueden ser en varias ocasiones, la forma de presentar las acciones de cada personaje o el razonamiento de los mismos, entonces ¿por qué la catalogo como real? Bueno, la defino de esta manera por la desfachatez con la que presenta temas que no muchas otras obras tocan y, sin embargo, suceden en nuestra sociedad día a día, pero para explicar mi punto, situemos el escenario.

En un mundo habitado por animales humanoides, las clases sociales tienen divisiones realmente claras, pero sin lugar a dudas, los estratos marcados de mayor manera son “herbívoros y carnívoros”, nuestra historia se desarrolla principalmente en un internado para todo tipo de especies en el que adolescentes reciben su formación para convertirse en piezas funcionales de su entorno. Ahora, en la mayoría de obras que tocan la temática escolar, todo es prácticamente perfecto, todos los compañeros se apoyan entre sí, las clases y exámenes toman un papel relevante, el ambiente es relajado, la pareja protagonista se enfrenta contra la timidez del otro o a un pasado incierto y eso se vuelve el mayor problema a lo largo de la serie, y ojo, no quiero decir que estos trabajos sean malos, porque no es así, son disfrutables y muchos de ellos permanecen en nuestra memoria por muchos años, sin embargo, la realidad dista mucho de ello, a esa edad la gente experimenta, para bien o para mal, las cosas difícilmente son relajadas y cuestiones de tipo sexual, de sustancias o peleas se presentan de manera cotidiana y Beastars no tiene miedo de presentarnos algo así, por eso la considero “real”, por compartir conceptos conocidos pero mostrados de una manera tan cruda y a la vez tan clara.


Centrándonos más en la trama de la historia cómo tal, a lo largo de los episodios acompañamos a Legosi, un joven lobo gris que por azares del destino termina envuelto en una relación sentimental con una pequeña coneja blanca, sin embargo, ¿es esto realmente amor? ¿O es sólo su instinto de carnívoro señalando a la siguiente víctima? ¿Podrá esta pareja romper con el estereotipo tan marcado dentro de la sociedad que rechaza la convivencia entre especies? Y más importante aún, ¿entre depredadores y presas? Todo esto acompañado por elementos muy bien cimentados y un elenco que te envuelve de una manera orgánica dentro del increíble mundo que la señora Itagaki ha creado para todos nosotros.


Animación 

Lo diré de entrada, directo al punto, la animación 3D no me agrada, y sí, yo puedo comprender que ahorra tiempo, dinero, logística y demás factores con el que los realizadores se sienten bendecidos al contar con esta herramienta, pero por alguna razón no puedo procesarla, me cuesta encariñarme con un trabajo que presenta esta técnica, supongo que las adaptaciones más recientes de Berserk crearon heridas que difícilmente podrán sanar.


Sin embargo, debo confesar que con Beastars me pareció algo bastante acertado, las texturas implementadas para los pelajes de cada personaje no se sienten estáticas, presentan el comportamiento que normalmente tendrían y cuando llegan a interactuar con otros cuerpos también encaja, ese es, el que yo considero, el mayor logro de esta animación. Otro punto que me agradó fue lo bien que crearon composiciones, véase escenarios, transiciones o efectos de velocidad, combinando estos elementos en una secuencia de imágenes en las que todo formaba un conjunto y más importante, lograba transmitir. Lo cual me lleva a otra cuestión que me gustaría mencionar dentro de este apartado. Últimamente grandes industrias han apostado por películas “live-action” y uno de los principales problemas con estas cintas es demostrar la parte emocional en personajes creados por CGI, más cuando son animales reales que requieren comportamiento y presentación común, ya que puede resultarnos extraño ver a leones sonriendo, perros llorando o tucanes con el ceño fruncido, a pesar de la complejidad que esto representa, Beastars lo logra de manera satisfactoria, y aunque bien es cierto, la historia no presenta animales 100% reales sino humanoides, el resultado no deja de ser impecable, la forma en la que las expresiones se captan, aunado al increíble trabajo de seiyuus, selección perfecta de banda sonora y los juegos de cámara, nos entregan un producto final bastante agradable.

Pero no todo puede ser bueno, o al menos, bajo mi consideración, sigue existiendo un problema fundamental en este tipo de animación y ya no sólo hablando de este trabajo, y son los movimientos iniciales y finales, cuando los cuerpos empiezan a desplazarse o por el otro lado, se frenan, se puede percibir cierto movimiento involuntario, por ponerlo de alguna manera, que llega a ser un poco molesto para la vista. Aunque bueno, al final del día es cuestión de gustos y comprender a los estudios encargados de producciones tan laboriosas, si se cuentan con herramientas tan útiles, y están seguros de entregar un buen producto, todo el mundo gana. Como fue en este caso.


La naturaleza de Beastars 

En este apartado me gustaría hablar más a profundidad de la historia y cómo ésta se desarrolla, si no han leído o visto Beastars les recomiendo pasar al siguiente punto, ya que podría contener datos que les arruinen la experiencia de la obra.

Quiero basar este punto en los personajes, ya que son, como la misma serie, reales. Me explico: todos tienen un motivo, un sueño, un objetivo, pero al mismo tiempo tienen miedos, existen cosas o situaciones en su pasado que les impide avanzar con la libertad que todo adolescente quisiera, y ese es el punto de inflexión de todos aquellos que vamos conociendo, sólo son adolescentes, se encuentran en una edad en la que entender a los demás e incluso a uno mismo se vuelve la tarea más complicada del mundo, el encontrar nuestro lugar, lo que nos motiva, lo que queremos proteger y a lo que queremos llegar, todas estas son cuestiones que la señora Itagaki captura de una manera magistral a lo largo de las páginas de su manga y que estudio Orange ha sabido respetar y adaptar. Nosotros como lectores o espectadores sí logramos crear un vínculo con Legosi, con Haru, con Louis o con cualquier otro personaje que ustedes me digan.

La manera en la que están escritos nos permite identificarnos y querer saber más de ellos, verlos lograr sus objetivos y acompañarlos durante ese trayecto, existe un desarrollo individual y colectivo, siendo éste último el que catapulta la obra a un nivel aún mayor. Pasa de ser un drama escolar a una historia que podemos considerar propia, entender que todos nosotros nos encontramos en la misma situación, estamos constantemente buscando algo que nos reconforte, que nos traiga paz, queremos sobresalir para cambiar lo que nos rodea, o en un caso totalmente contrario, queremos pasar desapercibidos para no causarle molestias a nadie, constantemente somos acosados o bombardeados de información que nos desconcierta, a diario escuchamos noticias desgarradoras y silenciosamente nos preguntamos “¿No podría ser yo el siguiente?”


Puede que suene muy extremista de mi parte, pero considero que Beastars, capítulo a capítulo realiza y fortalece una analogía de la autora hacia la sociedad, cómo existen divisiones tan marcadas para que aquellos con poder siempre permanezcan en él, mientras otros deben seguir en las sombras esperando obtener un poco de lo que cae, como actualmente siguen existiendo tantos tabúes sobre el comportamiento humano, los cuales, de forma automática, tachan a una personas por ir en contra de lo que la mayoría indica, incluso cuando sus acciones no afectan a terceros. Como el mundo puede estar tan dañado para perjudicar a aquellos que sólo quieren hacer el bien, plasma el hambre de éxito y reconocimiento de una manera enfermiza, que se parece tanto al humano que asusta.

Ofrece esta “crítica” sin olvidar lo que es, un manga, una historia con personajes interesantes, los cuales no sólo sirven para representar una sociedad real, sino que tienen una identidad propia y el camino que éstos recorren atrae cada vez a más gente, apoyándose en ellos muestra situaciones crudas, que lamentablemente suceden a diario en nuestro mundo, todo cimentado sobre un escenario ficticio bien cimentado y desarrollado de gran manera, dicho esto, podría definir la naturaleza de Beastars, como una historia que no teme ser cruda, pero NUNCA descuida su calidez.


Lo que nos queda para el futuro 

Aunque probablemente muchos ya lo sepan, la segunda temporada de este trabajo ha sido confirmada, e incluso sin una fecha exacta de su regreso, le emoción por ver de nuevo al elenco de personajes y conocer más de su historia es bastante alta. Su manga, continúa en emisión, aunque, es importante mencionar que la autora ha hablado algunas ocasiones en tiempo reciente sobre el final de la serie y que podría estar más cerca de lo que esperamos. De cualquier manera, la calidad de la misma es innegable, hablando sobre la adaptación televisiva, el cierre que tuvo nos enganchó a todos los que la seguimos y al menos, de manera personal, tengo mucha fe en que todo lo bueno que se presentó en esta temporada se mantendrá e incluso mejorará en la siguiente. La noticia o suposición de la culminación del manga debe ser algo que muchos fans debieron resentir, pero al mismo tiempo considero que confían plenamente en el juicio de la señora Itagaki para darle un cierre digno a una obra tan completa, así que tener o no Beastars para rato, será algo que sólo el tiempo nos dirá. 


Y bueno chicos, eso ha sido todo por esta ocasión, en lo personal considero que Beastars es una obra que merece una oportunidad si eres aficionado a este contenido por todos los elementos que mencioné a lo largo de esta reseña. Pero bueno, esa es sólo mi opinión y ahora me gustaría conocer la suya ¿fue esta obra de su agrado? ¿Qué opinan de la animación 3D? ¿Esperan con ansias la 2da temporada? No olviden dejar todos sus comentarios aquí abajo, yo soy Dani y nos leemos en alguna otra historia.


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Escrito por:
Músico fracasado y amante de lolis en secreto...
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